Utopía

05 agosto 2008

La semana pasada en Canal 33, para entendernos, la 2 de Catalunya, emitían un documental en que explicaban que en Dinamarca unos directores de cine se pusieron farrucos y llevaron a las teles de su país hasta los tribunales por destrozar sus pelis al emitirlas, con chapuzas varias, tipo "Pan and Scan"(*), coloreados inesperados, doblajes lamentables y mutilaciones con anuncios. Ponían como ejemplo la legendaria emisión de "Los 3 días del Cóndor", de Sidney Pollack, que llegó al absurdo de cortar tanto el cuadro para llenar la pantalla que uno de los personajes se peleaba con una esquina vacía en un momento dado, y que en una escena de especial tensión el director había encuadrado un diálogo tan en los límtes del scope que en la tele se veía mucho rato de escenario vacío mientras dos voces salían de la nada.

No consiguieron que la ley les diera la razón, pero los jueces reprimieron moralmente a las cadenas porque, aunque no habían infringido ley alguna, habían destrozado vilmente una obra de arte. Desde entoinces, la tele danesa emite las películas respetando su formato e idioma original; las siguen cortando con anuncios, pero con cuidado de hacerlo en momentos naturales del relato, y en el caso de películas danesas, incluso quitan el logo de la cadena de encima de la peli.

Todo ésto viene porque el Domingo TVE, en su afán de convertirse en un ejemplo de tele española, logró cotas de tal absurdo en la emisión de "Hellboy" que dan ganas de enviar al responsable a Dinamarca haciendo dedo. Cosas como cortar escenas de acción a la mitad, metiendo VEINTICINCO minutos de anuncios en medio, deberían ser punibles.

Estamos tan acostumbrados a los cortes para publi que ya ni los notamos. Aprovechamos para ver otra cosa en otro canal y fuera. Las series y los programas están pensados para ello (de hecho, las estructuras de los guiones de series se plantean a partir de bloques entre anuncios), pero en el caso del cine la cosa es triste. No reivindico que se dejen las peliculas sin cortar, éso es una utopía, pero sí sería de bien nacidos respetar los tiempos propios de la obra. Una peli tiene actos, secuencias y escenas, y no resulta tan difícil meter los cortes entre esos elementos, digo yo. Que una vez cortaron "La Jungla de Cristal" a media pelea entre tito Bruce y el Rubio Cabrón, para volver justo un par de planos antes.. de un fundido a negro!!

Si yo fuera Guillermo Del Toro, mandaría unas cuantas maldiciones aztecas al pirulí.


(*) Pan & Scan es una herética técnica de emisión de cine en televisión, que consiste en "seleccionar" la parte de la peli que encaja en las proporciones de la pantalla, dejando fuera el resto. Hoy día se usa menos, pero todavía rulan por ahí engendros de copias de pelis en CinemaScope en que se nos roba a los espetadores hasta la mitad de la imagen.

7 Comentarios:

Ruth dijo...

Sí que es una utopía, sí, pero lo cierto es que las emisiones de cine en televisión están llegando a extremos del absurdo como el que mencionas.

La única solución que le veo al asunto es que las marcas, que son las que pagan por anunciarse, empiecen a reivindicar espacios de publicidad útiles y eso conduzca a una racionalización de las emisiones.

¿De qué sirve anunciar un producto en un bloque de veinticinco minutos? De nada. ¿No sería mejor para la marca pagar una emisión sin cortes y colocar un anuncio al principio y durante toda la semana promocionando la emisión? Así lo hacían en TV3 un día a la semana y a mí me parece una solución fantástica, tanto para los anunciantes como para los espectadores.

Vaya comentario parásito XDD.

SpunkMayer dijo...

Pues tienes razón Ruth, lo que hacía Nescafé era una idea a tener en cuenta. Nos libraríamos de tanta mala publicidad de un plumazo.

Becker dijo...

Estoy totalmente deacuerdo con lo que dices. Y esto lleva mucho tiempo siendo así.No hay ningún tipo de respeto por la emision de las películas. La cantidad de clasicos que se han masacrado en las madrugadas televisivas de este país. Lo de los 25 minutos de publicidad tiene delito, sin mas.

Phoebe Kincaid dijo...

Mira que tienen unos límites de X anuncios, de X duración, cada X tiempo. Pero se lo pasan por el forro. Y es que con lo que ganan, pueden pagar las sanciones que muy de vez en cuando les ponen. Una vergüenza, quizás. Un negocio, seguro. Por eso evito la televisión, prefiero verlo a través de internet/DVD/cine/alquiler, tanto películas como series.

Rumbero dijo...

Es lo que tiene la tele "gratis", me refiero mas a las privadas, de todas formas, el mundo moderno con la mula tirando, arregla todos esos problemas!

MacGuffin dijo...

Phoebe ha dado en el clavo: Las multas que les ponen a las cadenas son irrisorias comparadas con lo que se embolsan por publicidad, y la única manera de hacerles "pupa" es tocarles el bolsillo.

Stultifer dijo...

Los espías de cada cadena marcan cuándo la competencia emite anuncios y buscan atraer a los que abandonan haciendo zaping. Sólo que muchas veces todos se ponen de acuerdo y cortan para anuncios a la vez.